Freedom of speech through the Internet in Mexico

Sergio Rangel
Intellectual Property Expert at Latin America IPR SME Helpdesk

 

Background

On June 2017, the Mexican Supreme Court of Justice (@SCJN) analyzed an Amparo suit filed by Alestra, S. de R.L. de C.V., a well known Mexican internet service provider (ISP), filed against the §199 Bis. Industrial Property Law preliminary injunction granted by the Mexican Institute of Industrial Property, also known as IMPI. The preliminary injunction rationale was the alleged infringements by storing and disseminating copyrighted music works, via a webpage.

In order to stop the allegedly infringing activities of said webpage, IMPI ordered Alestra and other ISPs to block the IP address in Mexican territory.

Alestra challenged IMPI’s preliminary injunction, in lower federal courts via an Amparo suit (Constitutional appeal) and lastly the case reached the highest Court in the country.

Supreme Court Justice Alberto Pérez-Dayán, member of its Second Chamber, drafted the opinion which resulted in two precedents. [1] [2] Per the opinion, blocking a webpage may violate the freedom of speech (recognized human right in the Mexican Constitution as well as in international treaties). It is mandatory for any Mexican government agency to take into account the freedom of speech as part of the limits to impose preliminary measures. Likewise, the injunctions shall be deemed in the law, grounded in a legitimate purpose, as well as necessary and proportional.

Because freedom of speech shall be a major concern to the Mexican State, any limitation cannot be unreasonably wide or generic. So a general block may be suitable only when exceptional circumstances raise, including inducement to terrorism, hate, racism, discrimination, genocide, violence, child pornography, etc.

Likewise, the threat of potential distribution of illegal copyrighted material is not per se a valid argument to entirely block a webpage since this blocking may include legal contents and protected speech, resulting in censorship.

Concerned of the application of the aforementioned precedents, the Mexican Association for the Protection of Intellectual Property (@AMPPI_AC) organized on September 1st, 2017, the conference: “#LibertadDeExpresión. Supreme Court criterion related to blocking of webpages and its interaction with the Intellectual Property”.

Justice Alberto Pérez-Dayán was the speaker on behalf of the Mexican Supreme Court of Justice.

In my opinión:

In the last months, Intellectual Property Rights owners and colleagues have been shocked due to the opinion of the Mexican Supreme Court of Justice, regarding the blocking of webpages. Apparently, the opinion blocks most of the online enforcement administrative actions. I disagree.

Seems clear that the Court is not restricting the authority of IMPI to grant preliminary injunctions against webpages, but establish rules.

Because the generic block is an extraordinary measure, it demands also extraordinary work to justify it.

Blocking webpages is constitutional when the authority properly rationale that the measure is adequate to prevent violations to intellectual property rights.

The blocking of a webpage must be reasonable and proportional. As Justice Pérez-Dayán said; a block may be applicable when the transit through the webpage is impossible without run into illegal contents.

Therefore, the matter is not to face a technical matter v. Human Rights, or to confront Freedom of Speech v. Copyrights. The matter is to prevent a government agency to misuse authority that may result in a disproportional   enforcement action or censorship… is to work hand-in-hand with IMPI to obtain rational injunctions that may result in a partial or even in total block of alleged-illegal contents.

Total block of webpages may be constitutional, but depends in how the block is carried out.

[1] BLOQUEO DE UNA PÁGINA ELECTRÓNICA (INTERNET). DICHA MEDIDA ÚNICAMENTE ESTÁ AUTORIZADA EN CASOS EXCEPCIONALES.

[2] LIBERTAD DE EXPRESIÓN EJERCIDA A TRAVÉS DE LA RED ELECTRÓNICA (INTERNET). LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE AUTOR NO JUSTIFICA, EN SÍ Y POR SÍ MISMA, EL BLOQUEO DE UNA PÁGINA WEB.

Derecho Farmacéutico y Propiedad Intelectual en América Latina

En el presente estudio, trataremos de abarcar el estado actual de la legislación de las patentes de medicamentos en el derecho Mexicano, con el principal objetivo de poder dar al lector los puntos más importantes a considerar si se está pensando en incursionar en la comercialización de productos farmacéuticos en México.

El autor Alejandro Luna, en su obra “Patentes farmacéuticas, protección de datos clínicos y otros temas de interés para la industria farmacéutica en México” [1], establece que en México, hay una diferencia considerable en la tramitación y la obtención de las patentes de invención, ya que existen problemas como rezago e inconsistencia en los criterios de patentitbilidad, así como ineficacia y lentitud en el ejercicio y observancia de los derechos de exclusividad con los que en teoría cuenta una patente.

El principal problema que abordaremos en el presente estudio, es la diferencia que existe entre la obtención de la patente y el ejercicio del derecho de las patentes de invención, bajo la primicia de que dicha diferencia crece una vez que se otorga la patente, y los derechos que ésta otorga han de ejercerse en contra de terceros que utilizan la fórmula sin estar patentada.

¿Qué son las patentes de invención para el derecho mexicano?

Como primer punto, abordaremos la definición que contiene la legislación mexicana para el concepto “patente de invención”.

El artículo 9º de la Ley de Propiedad Industrial Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de junio del año 1991, y cuya última reforma se publicó el día 09 de abril del año 2012, establece que la persona física que realice una invención, modelo de utilidad o diseño industrial, o su causahabiente, tendrán el derecho exclusivo de su explotación en su provecho, por sí o por otros con su consentimiento, de acuerdo con las disposiciones contenidas en dicha Ley y en su Reglamento.

A su vez, el artículo 10º de la ley en comento, establece que el derecho al que se refiere el artículo antes mencionado, se otorgará a través de PATENTES para el caso de las invenciones. [2]

Es importante aclarar que la Ley de Propiedad Industrial en México, cumple con los estándares, requisitos y protecciones mínimas que se han establecido en los tratados internacionales como el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), el Tratado de Libre Comercio suscrito por México con los Estados Unidos de América y Canadá (TLCAN), y en el Convenio de Paris. Por lo anterior, hay que rescatar que la legislación mexicana se encuentra en óptimas condiciones, más o así la indebida aplicación de la ley, los tiempos de resolución extensos y el inadecuado sistema procesal que se utiliza para dirimir las controversias en materia de Propiedad Intelectual entre particulares, los cuáles son los problemas más comunes en México.

Para nuestros lectores europeos, la buena noticia es que en materia de Patentes, tanto la ley aplicable como los criterios de los examinadores del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), coinciden en fondo con los estándares internacionales, inclusive podríamos asegurar que el IMPI se inclina por seguir los criterios y lineamientos de la Oficina Europea de Patentes aún más que los criterios de la Oficina de Patentes de Estados Unidos.

Podremos entonces resumir la problemática en los siguientes rubros:

  1. Controversia e inseguridad jurídica en el examen y estudio de ciertos temas de patentibilidad como las invenciones que reclaman materia viva, yuxtaposición de invenciones y otros.
  1. Falta de certeza respecto a los lineamientos y normas aplicables en los exámenes de fondo por parte de los examinadores, ya que no existe un “Manual Oficial del Examinador”
  1. Problemas con los factores tiempo y forma, ya que es un procedimiento tardío que incluye formalismos intrascendentes, que resultan muchas veces en el abandono de las solicitudes de patentes.

¿Cómo se protegen las patentes de medicamentos en México?

El 19 de septiembre del año 2003, se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto por medio del cual se adicionaron las fracciones IV del artículo 167, el artículo 167 bis del Reglamento de Insumo para la Salud [3], así como el artículo 47 Bis al Reglamento de la Ley de la Propiedad Industrial, a fin de evitar el otorgamiento de registros sanitarios en violación a las patentes.

La razón de la reforma consistió en crear un sistema de vinculación (en lo sucesivo el “Sistema de Vinculación”), por medio del cual cooperaran y se comunicaran las autoridades del Sector Salud, específicamente la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios o por sus siglas COFEPRIS, la cual es encargada de otorgar los registros sanitarios (según dicho término se define más adelante), y el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial, o por sus siglas IMPI, el cual es el encargado de conferir y proteger derechos de propiedad industrial, específicamente el otorgamiento de patentes.

Para poder interpretar el Sistema de Vinculación, es necesario tomar en cuenta lo siguiente:

  1. El artículo 25 de la Ley de la Propiedad Industrial, establece que las patentes pueden ser de producto o de proceso y que dentro de las patentes de producto se encuentran las patentes de medicamentos alopáticos que son las otorgadas para amparar el principio activo, la composición o la formulación que contenga dicho principio activo, y el uso de medicamentos alopáticos. Por otro lado, las patentes de procesos contienen a las patentes que protegen procesos de producción o procesos de formulación de patentes, es decir, las etapas para llegar a fabricar, elaborar o producir cierta formulación.
  2. Por su parte, la Ley General de Salud establece que los registros sanitarios son aquellos registros que requieren los medicamentos, estupefacientes, substancias psicotrópicas y productos que los contengan; equipos médicos, prótesis, órtesis, ayudas funcionales, agentes de diagnóstico, insumos de uso odontológico, materiales quirúrgicos, de curación y productos higiénicos, estos últimos en los términos de la fracción VI del artículo 262 de esta Ley, así como los plaguicidas, nutrientes vegetales y substancias tóxicas o peligrosas. El registro sólo podrá ser otorgado por la Secretaría de Salud, éste tendrá una vigencia de 5 años, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 378 de esta Ley, dicho registro podrá prorrogarse por plazos iguales, a solicitud del interesado, en los términos que establezcan las disposiciones reglamentarias.
  3. Por otro lado, el artículo 224 B de la Ley General de Salud, establece que los medicamentos alopáticos son todas sustancias o mezclas de substancias de origen natural o sintético que tenga efecto terapéutico, preventivo o rehabilitatorio, que se presente en forma farmacéutica y se identifique como tal por su actividad farmacológica, características físicas, químicas y biológicas; y se encuentre registrado en la farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos para medicamentos alopáticos.
  4. En adición, el artículo 47 del reglamento de la Ley de Propiedad Industrial en México, establece que tratándose de patentes otorgadas a medicamentos alopáticos, el IMPI publicará en la Gaceta, y pondrá a disposición del público un listado de productos que deban ser objeto de protección industrial de acuerdo con la sustancia o ingrediente activo, el cual precisará la vigencia de la patente respectiva, estableciendo que dicho listado contendrá la correspondencia entre la denominación genérica e identidad farmacéutica de la sustancia o ingrediente activo y su nomenclatura o forma de identificación de la patente, la cual deberá de realizarse conforme al nombre reconocido internacionalmente. El listado a que se refiere este artículo no contendrá patentes que protejan proceso de producción o de formulación de medicamentos.

Es importante resaltar que desde la fecha de publicación del decreto por medio del cual se crea el Sistema de vinculación, el IMI había sostenido una interpretación limitada y errónea del artículo 47-bis del Reglamento de la Ley de propiedad Industrial, incluyendo únicamente aquellas patentes que protegen el principio activo, por lo que los titulares de las patentes otorgadas a medicamentos alopáticos se habían vistos obligados a defender sus derechos de propiedad industrial ante los Tribunales a fin de que las patentes de formulación, también sean incluidas en el listado de medicamentos alopáticos.

Este desacierto fue superado en el año 2010, en el cual la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió por contradicción de tesis que las patentes de formulación deben estar incluidas en la Gaceta de Medicamentos Alopáticos, por tratarse de medicamentos que incluyen un principio activo [4]

Conclusiones

En conclusión, las principales obligaciones que se establecen mediante el Sistema de vinculación para quienes intervienen en él son las siguientes:

Obligaciones para el IMPI:

  • Emitir un listado de patentes para medicamentos alopáticos, dos veces al año;
  • Proveer información a COFEPRIS respecto si hay violación de derechos de propiedad intelectual.

Obligaciones de COFEPRIS:

  • Antes de otorgar registros sanitarios a terceros diferentes al titular de una patente, COFEPRIS debe revisar las patentes listadas, primero por compuesto y después como patentes de producto incluidas en la gaceta de medicamentos alopáticos, que se encuentra organizada de acuerdo al nombre genérico del ingrediente activo.
  • Requerir información al IMPI. Si COFEPRIS requiere asistencia técnica, el IMPI tendrá 10 días para realizar una opinión respecto al ámbito de protección de la patente y si el producto cuya autorización se sigue, cae dentro de dicho ámbito.
  • Prevenir al solicitante si es necesario. Negar la solicitud si no hay prueba de ser el titular o licenciatario de una patente que pueda ser violada.
  • Confidencialidad de los expedientes (dossiers).

Obligaciones del solicitante de registro sanitario.

  • El solicitante de registros sanitarios para medicamento alopático debe indicar que si es titular de la patente o cuenta con la licencia del ingrediente activo.

El solicitante podrá manifestar bajo juramento, que su solicitud no viola las patentes listadas en la gaceta de medicamentos alopáticos y que cumple con las disposiciones de patentes.


[1] Luna, Alejandro, Patentes de invención. Patentes Farmacéuticas, protección de datos clínicos y otros temas de interés para la industria farmacéutica en México. http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/7/3367/19.pdf

[2] Ley de Propiedad Industrial. https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/7dc3f003-329b-42ba-abb3-b7921ad2eda6/ley_propiedad_industrial.pdf . 2012

[3] Diario Oficial de la Federación www.dof.gob.mx/nota_to_doc.php?codnota=690516

[4] Contradicción de tesis 386/2009. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. “Propiedad Industrial. Las patentes de medicamentos alopáticos o sus reivindicaciones que no constituyan procesos de producción o de formulación de medicamentos y que su composición farmacéutica incluyan un ingrediente, sustancia o principio activo, deben incluirse en la publicación a que se refiere el artículo 47 Bis del Reglamento de la Ley de Propiedad Industrial”.